The Big Bang Theory es, sin duda, una de las series más representativas de la cultura geek de los últimos años. Con su mezcla de ciencia, referencias a cómics, videojuegos, y su humor algo peculiar, logró posicionarse como una comedia que salía del molde tradicional. Sin embargo, después de revisitar la serie recientemente, no puedo evitar pensar que la historia hubiera funcionado mejor si terminaba en la cuarta temporada.

Sé que puede sonar drástico, especialmente considerando que la serie tuvo doce temporadas y una base de fans enorme. Pero desde mi perspectiva, las primeras cuatro temporadas lograron construir un universo sólido, auténtico y con un balance perfecto entre el humor geek y la evolución de los personajes. A partir de la quinta, ese equilibrio comienza a diluirse.

La llegada de personajes como Amy y Bernadette, aunque importantes para ampliar la historia, también cambió por completo el tono de la serie. El enfoque se fue desplazando del estilo original, centrado en la dinámica entre los cuatro amigos, sus dificultades sociales, y sus mundos frikis… hacia tramas más convencionales de pareja, relaciones y vida adulta, que si bien eran inevitables, terminaron restándole frescura a la propuesta inicial.

No es que el desarrollo sentimental esté mal —de hecho, era necesario en cierta medida—, pero la forma en que se forzaron algunas situaciones, los cambios abruptos en ciertos personajes (especialmente Sheldon), y la transformación progresiva del grupo hacia algo más «normal», hicieron que The Big Bang Theory perdiera esa chispa que la hacía única al principio.

En la cuarta temporada, todavía existía esa magia. Las bromas seguían siendo genuinas, los conflictos eran creíbles dentro de su mundo, y los personajes estaban en un punto perfecto entre el crecimiento y la fidelidad a su esencia. Cerrar en ese momento hubiera dejado una serie corta, redonda, y con un final que respetara su identidad original.

Obviamente, esto es solo una percepción personal. Entiendo que muchos disfrutaron cada etapa de la serie, y que tuvo momentos memorables incluso en sus últimas temporadas. Pero para mí, The Big Bang Theory dejó de ser “esa serie diferente” después de su cuarta temporada, y pasó a convertirse en otra sitcom más, intentando alargar una historia que ya había contado lo mejor de sí.

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